Viñátigo protagoniza una exclusiva cena de colaboración en Conrad Tokyo junto a Ginza L’écrin y China Blue
- 13 may
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El medio especializado japonés LOHA Spain ha publicado un amplio reportaje sobre la exclusiva cena de colaboración celebrada en el hotel "Conrad Tokyo", donde los vinos de Bodegas Viñátigo fueron protagonistas de una experiencia gastronómica única junto al histórico restaurante francés "Ginza L'écrin" y el restaurante de cocina china contemporánea "China Blue", ambos localizados también en Tokyo.
La publicación recoge cómo nuestras vinificaciones maridaron con dos grandes expresiones gastronómicas internacionales en una velada irrepetible celebrada en Tokio. El artículo profundiza en la filosofía de nuestra bodega, el valor de las variedades autóctonas canarias y la conexión entre territorio, vino y alta cocina.
A continuación, compartimos la traducción íntegra al español del reportaje original publicado por LOHA Spain, adaptada y corregida para una lectura fluida en español.
Cena especial de colaboración entre “Ginza L’écrin” + “China Blue” + “Bodegas Viñátigo”
Por Harada Ikumi – 11 de mayo de 2026
La gastronomía y el vino resonando juntos más allá de las fronteras.
Una cena especial de una sola noche que trascendió géneros en Conrad Tokyo
El 23 de abril de 2026, en el restaurante de cocina china “China Blue” del Conrad Tokyo, se celebró una cena muy especial. En este espacio, caracterizado por una impresionante vinoteca de ocho metros de altura y un elegante interior dominado por tonos azules, se reunieron, con las hermosas vistas del Jardín Hama-rikyu y la bahía de Tokio como telón de fondo, el histórico restaurante “Ginza L’écrin”, referente de la cocina francesa en Japón; el prestigioso restaurante de cocina china moderna “China Blue”; y la familia fundadora de la reconocida bodega “Bodegas Viñátigo”, llegada expresamente desde la isla de Tenerife, en las Islas Canarias españolas. Fue una iniciativa sin precedentes donde resonaron conjuntamente las culturas gastronómicas y las sensibilidades de tres países.

Tal y como comentó Miyuki Morimoto, sumiller ejecutiva del Conrad Tokyo, “las 40 plazas disponibles se llenaron inmediatamente”, y el ambiente estaba envuelto en el entusiasmo de clientes habituales y admiradores de ambos restaurantes. Incluso para quien escribe, que lleva años investigando y cubriendo el mundo del vino español, fue una oportunidad excepcional para conocer de cerca la colaboración entre los vinos nacidos de los suelos volcánicos de Tenerife y dos de los restaurantes más prestigiosos de cocina china y francesa de Tokio. Así, llegamos a este día con una enorme expectativa.
Durante la velada también se realizaron entrevistas a sumilleres, chefs y productores, permitiendo profundizar en el encanto de esta experiencia. Los vinos de fuerte personalidad nacidos en una isla volcánica del Atlántico se fusionaron magistralmente con dos universos gastronómicos diferentes: la cocina francesa y la china, dando lugar a una noche realmente inolvidable.
El encuentro guiado por el viento de Tenerife y los nuevos descubrimientos en cocina. La inspiración nacida de una visita a la bodega

Este innovador proyecto comenzó cuando dos de los sumilleres más destacados de Japón, Miyuki Morimoto (sumiller ejecutiva del Conrad Tokyo) y Yuya Kondo (Chief Brand Officer de Ginza L’écrin), visitaron el año pasado, en octubre, la bodega “Bodegas Viñátigo” en Tenerife.
Allí experimentaron la energía majestuosa de la naturaleza propia de una isla volcánica, el clima y la cultura únicos que habitan en ese territorio, y sintieron profundamente la “fuerza de la vida” y la “potencia de la naturaleza”. Además, ambos quedaron profundamente impresionados por la filosofía de Viñátigo, centrada en la protección y preservación de variedades autóctonas en peligro de extinción.
Kondo explica que el mayor atractivo de Viñátigo es precisamente ser “un vino especial que solo puede disfrutarse en esa tierra”. No solo le conmovió la seriedad y honestidad de su filosofía de elaboración, dedicada a preservar y desarrollar esa identidad, sino también la forma en que el vino se integra de manera natural en los restaurantes y en la vida cotidiana de la isla, formando parte de la propia cultura local. Esta cena nació también del deseo de transmitir a más personas todas esas emociones y experiencias vividas allí.
El entusiasmo y la sorpresa cruzándose en la cocina

El proceso en el que grandes chefs de dos géneros distintos, la cocina francesa y la china, se inspiraron mutuamente, fue también uno de los grandes atractivos de esta cena. Shuto Sugita, que desarrolló su carrera exclusivamente en la cocina francesa y en 2020 fue nombrado sous-chef de “Maison Tateru Yoshino Osaka”, pasó posteriormente por “SÉZANNE” y desde agosto de 2025 ocupa el cargo de noveno chef ejecutivo de Ginza L’écrin. Es un chef que, respetando profundamente la esencia de la cocina francesa, expresa libremente su sensibilidad, plasmando “aromas” en cada plato y persiguiendo dos conceptos de belleza: “el sabor” y “la estética”.
Sugita recuerda así la impresión que le causó entrar en la cocina de China Blue: “El sonido dinámico de los wok, la intensidad del fuego y el aroma característico del aceite me hicieron descubrir un mundo completamente nuevo”. Ese impacto recibido en un espacio donde se cruzaban culturas gastronómicas diferentes se transformó en inspiración para nuevas expresiones culinarias.
“La comida no tiene fronteras”

Por su parte, Seiichi Ebata, gerente de China Blue, confesó que inicialmente sintió una gran presión ante la idea de colaborar con Ginza L’écrin, un histórico restaurante francés con más de 50 años de trayectoria.
“Lo primero que sentí fue inseguridad, preguntándome si realmente podríamos trabajar juntos. Sin embargo, tras las fiestas de Año Nuevo fui a comer junto al chef Chan de China Blue y, además de la calidad de la cocina, al conocer al equipo de L’écrin sentí inmediatamente que quería trabajar con ellos”. Según explica Ebata, a medida que se repetían las pruebas y degustaciones, la distancia entre ambos equipos se fue reduciendo naturalmente, hasta crear una unión semejante a la de “compañeros que llevan años trabajando juntos”.
Ebata forma parte del Conrad Tokyo desde la etapa previa a su apertura en 2005. Tras acumular cerca de 19 años de experiencia en el restaurante japonés “Kazahana”, fue trasladado hace dos años a China Blue. Precisamente por haber vivido durante tanto tiempo la esencia de la hospitalidad hotelera, siente un profundo apego hacia el encanto singular de China Blue.

La arquitectura del restaurante, donde la cocina se deja entrever suavemente desde la entrada, incrementa la expectativa de los clientes. Al entrar, se abre un espacio majestuoso de ocho metros de altura con vistas a la bahía de Tokio y al Rainbow Bridge. Allí se respira un ambiente lujoso, aunque al mismo tiempo cálido y acogedor.
La cocina del chef Chan, originario de Hong Kong, se basa en la esencia tradicional de la gastronomía hongkonesa, fusionada magistralmente con ingredientes japoneses de temporada para crear una cocina china moderna. Ingredientes como pez dorado, anguila o wagyu japonés son transformados en sabores delicados y amables que conectan con la sensibilidad japonesa.
“Aunque existan categorías como cocina italiana, francesa o china, no existen fronteras a la hora de llevar ingredientes y emociones al cliente. La cocina china, la francesa y el vino español se unen aquí, en Tokio. Me hace inmensamente feliz poder compartirlo con todos ustedes”.
Antes del comienzo de la cena, Ebata hablaba así, incapaz de ocultar su entusiasmo.
La afinidad entre el terroir de Tenerife y la cocina china

Pero, ¿por qué esta vez se eligió colaborar con cocina china en lugar de hacerlo únicamente con cocina francesa? La sumiller Morimoto explica que la respuesta se encuentra en el propio clima y entorno natural de Tenerife.
Los vinos nacidos de los suelos volcánicos de esta isla, marcada por múltiples microclimas generados por sus diferencias de altitud, expresan claramente elementos salinos de origen mineral y matices especiados. Por ello, al maridarlos con una cocina china capaz de manejar magistralmente las especias y los aceites, las afinidades entre comida y vino se manifiestan de forma mucho más evidente que con la cocina francesa tradicional. Esta precisa visión como sumiller fue la que dio forma al concepto de esta cena excepcional.
Maridaje memorable (1): el salvaje “Ramen de jabalí”
(Maipé de Taganana 2023)

Uno de los platos más destacados del tramo final del menú fue el “doble consomé de jabalí con chashu de jabalí y fideos hongkoneses”, conocido informalmente como “ramen de jabalí”, un plato que, según Morimoto, era “uno de los que más deseaba que los invitados disfrutaran”. El doble consomé de jabalí elaborado cuidadosamente por el chef Sugita se combinó con los fideos hongkoneses de China Blue y el chashu de jabalí, dando lugar a una creación conjunta extraordinaria.
El vino elegido para acompañarlo fue “Maipé de Taganana 2023”, llamado así en honor al viñedo extremo que Morimoto visitó tras recorrer caminos realmente peligrosos.
“Frente al carácter salvaje y profundamente cinegético del jabalí, este vino armoniza magníficamente gracias a sus matices herbáceos, notas de piel de naranja, taninos ligeramente salvajes y toques especiados. Fue el primer maridaje que decidimos para este evento”, explica Morimoto.
La intensidad del plato y la frescura del vino resonaban de forma magistral.

Morimoto también compartió sus impresiones sobre esta iniciativa:
“Nos honra enormemente haber reunido a personas atraídas por tres perspectivas diferentes: quienes querían descubrir los vinos de Tenerife, quienes deseaban conocer el nuevo enfoque de L’écrin y quienes aman la cocina de China Blue. El equipo de Ginza L’écrin, pese a sus 50 años de historia, es joven y extraordinariamente flexible. Supieron acercarse con delicadeza a los elementos de nuestra cocina china, creando platos ligeros sin perder la esencia de la tradición francesa. Para el equipo de China Blue también ha sido una oportunidad maravillosa de aprendizaje”.
Maridaje memorable (2): la armonía entre ingredientes japoneses y vinos de Tenerife

Otro plato que dejó una profunda impresión fue el principal: “Pato Megumi, colmenillas y verduras de primavera”. El chef Sugita, que incorpora ingredientes japoneses a la cocina francesa clásica, acompañó esta preparación con una salsa elaborada con hatcho miso.
Kondo explica: “El sabor del hatcho miso, un ingrediente profundamente tradicional de Japón, armoniza perfectamente con los vinos de Viñátigo. Queríamos que todos pudieran experimentar esa afinidad excepcional”.

El propio Sugita afirma haber percibido en los vinos de Viñátigo “una mineralidad refinada y una acidez muy limpia”, por lo que trabajó cuidadosamente la acidez y la estructura del plato para acompañar la mineralidad del vino.
El profundo umami del pato y la riqueza del miso quedaban envueltos suavemente por la bella acidez del vino. La fuerza vital de la naturaleza que Kondo experimentó en Tenerife se expresó con enorme delicadeza tanto en el plato como en la copa, dando lugar a un maridaje extraordinariamente preciso.
Durante la cena, mientras se servían los cinco vinos seleccionados para el maridaje, Juan Jesús, fundador de Viñátigo, y su hijo Jorge Méndez, enólogo y responsable también del trabajo vitícola, explicaron detalladamente el trasfondo y las características de elaboración de cada vino. Resultaba especialmente llamativo ver cómo los asistentes escuchaban atentamente cada explicación relacionada tanto con los platos como con los vinos. La propia familia Viñátigo también disfrutó intensamente de los maridajes creados en aquella noche.

Jorge comentó: “En conjunto, sentí que los vinos acompañaban de forma incluso más brillante de lo esperado tanto a la cocina china como a los platos con influencia francesa. Especialmente, creo que la salinidad presente en los vinos, su elevada acidez y la precisión aromática fueron fundamentales para lograr esta armonía.
Además, el trabajo realizado por los sumilleres Morimoto y Kondo fue extremadamente sólido y profesional en la construcción global del menú. Entre todos los maridajes, el plato de ‘calamares luciérnaga, espárragos y menta’ fue el que más me impresionó. Por otro lado, las ‘empanadillas al vapor de dos tipos de gambas’ resultaron sorprendentemente interesantes. Y, finalmente, tanto los platos principales de Ginza L’écrin como los de China Blue alcanzaron un nivel extraordinariamente alto y dejaron una impresión muy fuerte”.


El vino de la isla volcánica que unió tres culturas gastronómicas

A medida que avanzaba la velada, quien escribe tuvo también la oportunidad de recorrer el salón junto a Juan Jesús para saludar a los asistentes. En el ambiente se respiraba una emoción especial generada por la unión entre la cocina y el vino, creando una sensación de conexión única propia de aquella noche. De forma natural se escuchaban expresiones de admiración entre los invitados.
Especialmente memorable fue el comentario de uno de los clientes habituales, acostumbrado desde hace años a la alta gastronomía:
“Era la primera vez que probaba vinos de las Islas Canarias, pero ‘Lomo de la Era’ posee una profundidad que podría confundirse con la de un Grand Cru de Borgoña”.
La tensión mineral nacida del suelo volcánico, la delicadeza y profundidad de sus sabores y su larguísimo final superaban claramente la categoría de “vino español exótico”, revelando una elegancia universal comparable a la de las grandes regiones vitivinícolas del mundo.
Al escuchar las palabras de los asistentes, Juan Jesús respondió serenamente con una sonrisa:
“Por favor, vengan también a Tenerife”.
En esa breve frase se percibía el profundo amor por su tierra y el deseo de transmitir, a través de sus vinos, la cultura y el paisaje de la isla.
Una noche milagrosa creada por grandes profesionales

Para esta cena especial, ambos restaurantes realizaron más de siete sesiones de pruebas y degustaciones desde comienzos de año. El mismo día del evento, Ginza L’écrin cerró su establecimiento y trasladó a 20 miembros de su equipo al Conrad Tokyo. Junto al equipo de China Blue, un total de 40 profesionales se reunieron en un despliegue realmente impresionante.

La cocina china moderna, basada en la esencia hongkonesa y enriquecida delicadamente con ingredientes japoneses de temporada. La cocina francesa, construida sobre la tradición clásica pero impulsada por la innovación. Lo que logró unir magistralmente estos dos mundos fue el trabajo de maridaje realizado por los sumilleres Morimoto y Kondo, sustentado en sus experiencias vividas en Tenerife. Gracias a su sensibilidad y profundo conocimiento, los vinos de Bodegas Viñátigo resonaron de manera natural con cada plato, elevando la experiencia gastronómica a un recuerdo imborrable.
Lo que más emocionó a quien escribe fue comprobar cómo el extraordinario trabajo en equipo y la elevada profesionalidad de ambos restaurantes permitieron que los vinos nacidos de la isla volcánica de Tenerife actuaran como un auténtico “lenguaje común” capaz de unir suavemente culturas gastronómicas distintas. Fue una clara demostración del enorme potencial que posee el vino español.

“La cocina no tiene fronteras. Y el vino tampoco”. Ginza L’écrin, donde conviven historia e innovación; China Blue, que combina respeto por el producto y sensibilidad flexible; y Viñátigo, fiel expresión del terroir de Tenerife. Esta noche, en la que se fusionaron la pasión y el espíritu de búsqueda de todos ellos, quedará grabada profundamente en la memoria de quienes tuvieron la fortuna de compartirla.
Y, por último, queremos expresar nuestro más sincero respeto y agradecimiento a todas las personas que hicieron posible este momento tan especial.
Información de los restaurantes
Conrad Tokyo – Restaurante chino “China Blue”
〒105-7337 1-9-1 Higashi-Shinbashi, Minato-ku, Tokio 28ª planta del Conrad Tokyo Instagram: @conrad_tokyo
Situado en Shiodome, muy cerca de Ginza, el Conrad Tokyo ofrece vistas panorámicas al Jardín Hama-rikyu, el Rainbow Bridge y la bahía de Tokio. Inspirado en el diseño moderno japonés, el hotel cuenta con 291 habitaciones de gran amplitud —incluso las estándar alcanzan los 48 m², entre las mayores de Tokio—, además de cuatro animados restaurantes, bar y lounge, instalaciones para eventos de última generación, spa, piscina y gimnasio dentro del complejo “Mizuki Spa & Fitness”, de 1.400 m². Ha recibido constantemente las máximas valoraciones en medios nacionales e internacionales como Forbes Travel Guide, Condé Nast Traveler y Travel + Leisure.
Ginza L’écrin
〒104-0061 Mikimoto Building B1・B2 4-5-5 Ginza, Chuo-ku, Tokio Instagram: @ginza_lecrin
Restaurante gastronómico francés fundado en 1974. Tal como indica su nombre —“joyero” en francés—, ofrece en un elegante espacio iluminado por lámparas de araña una cocina que fusiona tradición e innovación, acompañada por una colección de aproximadamente 23.000 botellas de vino y un servicio de primer nivel. Considerado uno de los referentes históricos de la cocina francesa en Japón, ha sido durante años un lugar frecuentado por numerosos ejecutivos. Obtuvo una estrella Michelin en la Guía Michelin Tokio durante dos años consecutivos desde 2024 y fue incluido como restaurante seleccionado en la edición 2026.



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