La Vanguardia otorga 97 puntos a Viñátigo Ensamblaje Tinto 2023 y destaca su singular elaboración
- hace 11 horas
- 4 min de lectura

El prestigioso diario sitúa el vino de Bodegas Viñátigo como la referencia mejor puntuada de una selección dedicada a cuatro elaboraciones capaces de expresar la diversidad de sus variedades y territorios
El periódico nacional publicó el pasado 20 de julio, dentro de su sección "Comer" y de su Guía de Vinos, el reportaje «4 vinos que destacan por su singular método de elaboración». La selección reúne cuatro propuestas procedentes de diferentes territorios españoles que sobresalen por la particularidad de sus procesos de vinificación.
Viñátigo Ensamblaje Tinto 2023 abre esta relación con una valoración de 97 puntos sobre 100, la puntuación más alta de los cuatro vinos incluidos en el artículo.
Más allá de la cifra, la reseña firmada por Meritxell Falgueras pone el foco en aquello que define verdaderamente este vino: su capacidad para reunir en una misma botella la diversidad varietal, geológica y climática del norte de Tenerife.
Un ensamblaje que comienza mucho antes de llegar a la bodega
Viñátigo Ensamblaje Tinto 2023 está elaborado con Tintilla, Listán Negro, Baboso Negro y Vijariego Negro, cuatro variedades autóctonas que ofrecen comportamientos y expresiones diferentes dependiendo del suelo, la altitud, la orientación y las condiciones climáticas de cada parcela.
Su singularidad no reside únicamente en la diversidad de las uvas empleadas. Cada variedad es vendimiada y vinificada por separado, respetando sus respectivos momentos de maduración y permitiendo que manifieste su propia identidad antes de acometer el ensamblaje final.
Este procedimiento convierte la elaboración en un ejercicio de interpretación de la añada. El objetivo no es reproducir una fórmula invariable, sino encontrar el equilibrio más preciso entre las variedades y los paisajes presentes en cada cosecha. Por esa razón, la composición puede cambiar de un año a otro. En otras añadas puede intervenir también la Negramoll, aunque, como señala La Vanguardia, no forma parte del ensamblaje de 2023.
Después de nueve meses de crianza en barrica, las diferentes expresiones se integran en un vino que busca mostrar la complejidad del territorio sin borrar la personalidad de cada uno de sus componentes.
Del océano a la alta montaña
La publicación destaca la extraordinaria diversidad del viñedo tinerfeño, extendido desde zonas próximas al nivel del mar hasta parcelas situadas en torno a los 1.000 metros de altitud y conducido mediante sistemas tradicionales y contemporáneos, desde el parral bajo hasta la espaldera.
En ese recorrido vertical, la influencia atlántica, los vientos alisios, la altitud y los suelos de origen volcánico generan numerosos microclimas. Cada uno aporta matices distintos a las variedades y convierte el ensamblaje en una representación plural del paisaje vitícola del norte de Tenerife.
Meritxell Falgueras describe Viñátigo Ensamblaje Tinto 2023 como un vino vertical, firme y fresco. En su perfil sensorial identifica frutos negros confitados, pimienta negra y recuerdos de setas, notas que remiten a su carácter terroso, especiado y volcánico.
El resultado, según resume la autora, permite vivir una auténtica “experiencia volcánica en el paladar”.
Un reconocimiento al patrimonio varietal de Canarias
El artículo de La Vanguardia también dedica una parte importante de su análisis al proyecto humano y científico que sustentan nuestros vinos.
La publicación reconoce el trabajo desarrollado durante décadas por Juan Jesús Méndez, fundador de Bodegas Viñátigo, químico industrial y enólogo, además de presidente de la DOP Islas Canarias – Canary Wine y de la Asociación de Viticultores y Bodegueros de Canarias, AVIBO.
Su trayectoria ha estado profundamente vinculada a la identificación, recuperación y puesta en valor de variedades canarias que llegaron a encontrarse al borde de la desaparición. Uvas como la Baboso Negro, la Tintilla o la Vijariego Negro forman hoy parte de una identidad vitivinícola diferenciada gracias a ese prolongado trabajo de investigación, conservación y divulgación.
La reseña reconoce igualmente la aportación de Elena Batista, enóloga de Bodegas Viñátigo y responsable del área de Calidad, Procesos e I+D. Su labor durante más de 25 años ha resultado fundamental en los proyectos relacionados con el estudio y la recuperación del patrimonio varietal del archipiélago.
En 2025, Elena Batista fue distinguida con el Premio Enólogo ENOMAQ a la Trayectoria Profesional y con el Premio Rafael Armas Benítez, concedido por la Universidad de La Laguna a través de la Cátedra de Agroturismo y Enoturismo de Canarias.
La biodiversidad convertida en vino
Que un medio de la relevancia y difusión como La Vanguardia dirija su mirada hacia Viñátigo Ensamblaje Tinto supone un nuevo reconocimiento para el vino canario y para una forma de entender la viticultura basada en el respeto por el territorio.
La publicación no presenta la biodiversidad como un concepto abstracto, sino como un patrimonio vivo que puede percibirse en la copa. Cada variedad recuperada, cada parcela conservada y cada vinificación realizada por separado contribuyen a construir un vino difícilmente reproducible fuera de Tenerife.
Los 97 puntos concedidos a Viñátigo Ensamblaje Tinto 2023 reconocen su calidad, pero también validan una filosofía de trabajo: observar cada añada, comprender sus diferencias y ensamblar sus distintas voces hasta convertirlas en una expresión coherente del paisaje.
Para quienes formamos parte de Bodegas Viñátigo, esta presencia en La Vanguardia representa una satisfacción y, al mismo tiempo, un estímulo para continuar protegiendo y dando a conocer la extraordinaria diversidad vitivinícola de Canarias.
Detrás de cada botella de Viñátigo Ensamblaje Tinto no existe solamente un método de elaboración singular. Existe un territorio, una memoria y un patrimonio varietal que merece ser preservado y compartido.
*Leer artículo original en La Vanguardia



Comentarios